Cruzaré la calle
para verme morir
con mi sonrisa a medias,
con mis zapatos cansados,
con mi mochila llena
de promesas y sueños,
con tu sonrisa incrédula
(diciendo no es verdad
nunca cumple sus promesas)
me moriré con las manos
llenas de poemas
que no pude escribirte
y sabrás que mi corazón
ha empezado a quererte
a pesar que tu amor
ya tiene dueño
y me iré sin ti
y mi vida será
un poema inconcluso
un cigarrillo
a medio terminar.

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