Te encontré
un día de invierno,
esperabas a quien fue tu gran amor;
me senté a tu lado,
cruzamos miradas,
sin decir nada
esperamos a que muera la tarde,
mientras la luna
trepaba lentamente el cielo,
tomaste mi mano;
pregunté tu nombre,
el mutismo rompía el silencio;
busque tu mirada
y estaba llena de soledad,
de recuerdos;
estaba llena de un amor que no podrá ser mío.
